Llegaste del dolor, del sempiterno viaje,
y tu corazón herido aun palpita.
La felicidad es efímera, es un instante
y tienes tanto amor para dar.
Tu alma rodó por las calles,
errante, como una lagrima de piedra.
Tantos sueños dejaron de ser,
pero tu ilusión parece inmortal.
Tu sonrisa brillo como un diamante,
mientras la luna se reflejaba,
como una luciérnaga de media noche
en la profundidad de tus pupilas.
Pronto voy a subir algunos poemas. En este momento me encuentro muy bloqueado artísticamente. Además estoy pasando por un momento personal y laboral muy malo. Necesito un tiempo para reflexionar y tomar distancia de algunas cosas. Esto es una crisis más en mi vida, que espero transcurra lo más rápido posible. Gracias por leerme siempre.
Este post es uno de los más difíciles de escribir para mi, no solo por cuestiones personales, ya que tengo problemas como toda la gente y mi animo esta en el subsuelo. Ayer llegué a casa, tarde a la noche, cansado de un día estresante de trabajo. Mi madre estaba frente a la estufa con la vista clavada en el televisor. Yo note que algo le pasaba, sus ojos estaban enrojecidos y le pregunte que le sucedía. Ella con un tono de voz apesadumbrado me contó la noticia. Había muerto Fernando Peña. Mi madre llego a apreciarlo por sus columnas en el diario Crítica de la Argentina. Lo consideraba, un hombre culto, inteligente y trasgresor. Yo lo admiraba y lo odia. Lo criticaba y lo amaba. Pero siempre leía todo lo que publicaba. Hoy estoy triste, comprendí, como él, que la vida muchas veces es injusta. Somos finitos y nuestra única misión en la vida es ser felices. Debemos ser responsables de nuestros actos y tomarnos la vida con humor. Sin dudas lo vamos a extrañar. Chau Peña…
Corrió a la velocidad de un auto de la Fórmula Uno y filmó su vida hasta la noche previa a entrar en coma. Sus columnas en Crítica de la Argentina. Mariana Mactas:Y el puto se murió, nomás. Fue ayer, a las 16.30, después de una semana de internación. Nos habíamos acostumbrado a que era una especie de surfer que no se iba a morir nunca. Peña llevó tan al borde la idea de la enfermedad que se transformó en un piloto de Fórmula Uno de la muerte, al punto que, como nos pasa con esos corredores, que todos los días se pueden morir en la pista, los imaginamos inmortales. Él hizo algo con su enfermedad: la puso tan adentro que quedó completamente afuera y terminamos por olvidar que alguien con tan anunciado riesgo de morirse estaba de verdad en la primera línea de fuego. Va a ser difícil, ahora, manejar un diálogo con el actor que puso su muerte en el centro de su escenario. Como jugó al moribundo, no nos va a parecer tan distinto que Peña esté vivo o muerto. Y mañana, seguramente, despertemos con la sensación de que éste es apenas un rulo más de ese juego, de que se interrumpió el cuerpo pero la figura de ese Peña que se va a morir pero no se muere, el que escapa de la quimioterapia para irse a una playa de Brasil, sigue estando ahí.Se murió el puto: él podría haberlo contado así, desdoblado en una nueva criatura de su galería y frente al micrófono, en ese lugar en el que estaba tan cómodo, el estudio de una radio que podía ser cualquiera, de primera o segunda línea, con gran o pequeña audiencia. Porque Peña era un animal del aire de radio, como durante años lo fue del aire compartido con los otros miembros de la tripulación de American Airlines. Antes de 1994, cuando Lalo Mir descubrió a Milagritos López en el altavoz de un vuelo a Chile, como ya es pequeña leyenda.La televisión repitió ayer una de sus últimas frases transitadas: estoy cansado de vivir. Como sucedía con todos sus discursos, no podía ser más precisa y honesta, porque Peña no le tenía miedo a la muerte. Desde que en el año 2000 dijo al aire que tenía sida, su público se acostumbró a vivir a los saltos con las noticias de sus internaciones y su salud intermitente. En su mundo privado, también él se adaptó a la absurda comodidad de su condena.“Romance con la muerte”, se escuchó también ayer desde las pantallas. Y sí, por qué no. Y puestos a los lugares comunes, igual de cierto es que le gustaba mucho la vida. Que disfrutaba de la compañía de sus amigos y no se perdía los encuentros de ex alumnos del colegio San Andrés (el último, hace muy pocos días), a los que siempre llegaba, como a todas partes, acolchado por un grupo de íntimos que lo rodeaba y con su perra favorita en el bolso. Que prefería la compañía de María Mauricio, la señora peruana que lo cuidaba, a la de cualquier persona que interfiriera en el primoroso (des) orden de su intimidad. Que en su vértigo interior, con aliento a alcohol con cocaína, había poco margen para tolerar la estupidez ajena contra la que despotricaba en forma militante, abajo o arriba del escenario, cuando era capaz de interrumpir un acto, en una de sus tantas obras de teatro autorreferenciales, para reprender al espectador que reía fuera de lugar. No, este que nació el 31 de enero de 1963 en el Hospital Británico de Montevideo y se enorgullecía de ser uruguayo, no parecía nacido para los excesos de tolerancia pública. Algunos dicen que era un rasgo de familia. Que su padre, el periodista deportivo Pepe Peña, era tan genial como irritable y cáustico. Que su mamá, la actriz María José ‘Malena’ Mendizábal, era hermosa y terrible. En Fernando Peña confluían, como un reflejo de sus criaturas radiales –desde la cubana Milagritos López, Palito, el puto Roberto Flores, el tachero veterano Mario Modesto Sabino, o Cristina ‘La Mega” Megahertz, entre los más entrañables, llegando hasta el cheto Martín Revoira Lynch o el chongo terrible de Dick Alfredo, entre los más ácidos– el chico conmovedor que buscaba el afecto de los que elegía como familia o atesoraba huellas de sus padres con el que ejercía el insulto fácil y el que era capaz de decir pelotudeces con la misma soltura con la que construía genialidades evanescentes.Peña brilló en la Metro, la radio que ayer dio la noticia oficial de boca de Matías Martin y levantó la programación en duelo. Lo hizo desde El parquímetro –y también en el inolvidable ciclo de La vereda tropical de la ex Del Plata, el único programa propio de una de sus creaciones, Milagritos López, o en el Parkímetro con K, de KSK, o con su presencia en Rock & Pop, con Lalo Mir y su inolvidable licenciado Rafael Orestes Porelorti, incluso en la fallida experiencia de un horario nocturno a contramano, con Cucuruchos en la Frente en la misma radio, o bien antes, con Ronnie Arias, en Energy. Su estilo sacudió la modorra de una radio ahogada en el sinsentido del pum para arriba. Pasó canciones de María Marta Serra Lima junto a los Red Hot Chili Peppers, habló cuarenta minutos seguidos, entrevistó, y le cortó la comunicación al aire, a quien se le dio la gana, fuera importante o no. Entre la radio y el teatro, Peña cultivó tanto el humor como la incomodidad corrosiva. Divertía y daba miedo. Nos “hacía sentir vivos”: será eso lo que, acaso, pueda responder a la pregunta, que suena en estas horas, acerca de qué tenía Peña que enganchaba tanto con la gente.Su última internación se decidió el jueves pasado, hace hoy una semana. Durante estos días finales, mantuvo un intercambio de mails con un grupo de amigos, a quienes les fue contando cómo se sentía. El último lo envió el sábado. “Voy a estar tranquilo”, decía, sobre la espera de la quimioterapia indicada para su cáncer de hígado. Sus destinatarios no sabían cómo contarle que no podría tomar más alcohol cuando saliera de la clínica. Pero ayer a la mañana entró en coma, y a la tarde murió.Hasta el último minuto, estuvo filmando todo lo que le pasaba, porque quería hacer un documental. Incluso dio una entrevista, a Solita Silveyra, la noche antes de morir, así que lo veremos pronto. Pero lo veremos tal como lo recordamos: es que Peña jugó su juego con una audacia impresionante y, en lugar de agonizar durante meses o aparecer flaquito como en un aviso de una ONG, su cuerpo se interrumpió en el medio de una frase. Anoche, mientras su hermano Federico, que vive en Washington, volaba hacia acá –y a partir de una gestión de su amigo Jorge Lanata, ex director de este diario–, era velado en la Legislatura de la ciudad.Todos somos enfermos terminales, todos vamos a morir. Pero la relación, el juego de Peña con su muerte fue, quizá, su hecho más artístico, más filosófico y profundo. Vivió buena parte de sus 46 años disfrutando de algunas melancolías –tampoco le temía a la tristeza– y matándose de risa.Y en la risa, como mecanismo trascendente, la frivolidad se licua y queda una experiencia extrema, de un saber único y de una profundidad loca. El puto se murió, pero su arte humorístico vive. Se interrumpió un diálogo, pero seguiremos hablando de él. Quizá, incluso, desde el lugar de quien más lejos llegó, en la cultura argentina, a conjurar la muerte en la escena de la palabra.
Prometo escribir nuevamente. Sucede que últimamente tengo muchos inconvenientes, de todo tipo que limitan mi tiempo para escribir. Y además estoy algo falto de ideas. Igual persistiré y continuare esparciendo mis letras por la red, jeje, un aporte más a la confusión general. Nos vemos pronto…
Campaña contra garcas y pelotudos, que no les importa la movilidad de las discapacitados, obstruyendo con sus autos las rampas. El Puchi (un blogger) se mandó a imprimir unas lindas etiquetas.Para ver más sobre esta campaña ir al post ¿Y vos, te cagás en los discapacitados?
Y no dejen de ver las repercusiones de su cruzada en El Papa pide que no estacionen autos en las rampas para discapacitadosÚnanse para luchar contra estos forÇ#$.

Este poema es bastante viejito, de 1994, nunca lo quise postear porque siempre lo sentí como algo muy personal. Había pasado una semana del suicidio de Kurt Cobain, dolido por su decisión escribí algo para él. Su música casi nunca me atrajo, pero sus letras dejaron una huella indeleble en mi memoria.
Cobain reflejo como pocos la sensación de vació existencial y de incredulidad de la juventud de principios de los 90s. Hoy voy a compartir con ustedes esos versos, en humilde homenaje a este extraordinario músico.
Hoy no estaré aquí, estaré muy lejos.
Ahora quisiera hablarte y ser sincero.
Llego el abril de mis días
porque siempre maneje el vértigo.
Y con el tiempo el error fue creciendo.
Te pido perdón, no quise hacerlo.
Me equivoque, creí que era lo correcto
y tome el tren al infierno.
No, no me sigas mi amor,
este viaje no tiene regreso.
Era lógico, tenia que saberlo.
Lo más importante estaba tan cerca.
En todos lados estabas vos,
siempre conmigo y no me daba cuenta.
Cada minuto que desperdiciaba.
Cada instante que resignaba.
Mientras me trasladaba sobre las vías
de la vida a tierras desconocidas,
encontré lo que tanto buscaba.
El tiempo perdido que deseaba recuperar,
intentando muchas cosas que fracasaban.
Porque ni en mis victorias confiaba
y no me daba cuenta, no podía,
no podía comprender que me amabas.
¡Hola, bloglectores! Estuve mucho tiempo sin escribir. Me sucedieron un montón de complicaciones, por las que fui dilatando cualquier post. Sobre todo, creo que no tenía nada importante que decir y no disponía de tiempo para escribir poesía.Cambiando de tema, les dejo una pequeña anécdota personal.
Hace una semana buscando bandas de Industrial Metal, encontré una muy interesante y para sorpresa mía, ya había escuchado uno de sus temas hace seis años atrás. Era Küss Mich de In Extremo. En ese momento vi un Anime Music Video del anime FLCL (FuriKuri) con el tema en cuestión.
Hoy les dejo a ustedes el AMV para que lo puedan ver (también, en breve lo podrán descargar). Pero primero una sinopsis de la banda In Extremo. Después les dejo la letra en alemán e ingles. Espero que sea del agrado de todos ustedes.
Recomendado para de admiradores de Rammstein.
In Extremo (en el fin en latín, o en el extremo) es una banda alemana de Rock-Folk originaria de Berlín, que comenzó en la Primavera de 1995 a partir de músicos de distintas bandas rock-metal de la Alemania occidental. Con la primera unión de sus miembros, una improvisación en un pub con los instrumentos que tenían a la mano, lo que no llegó a mucho, sólo sobrevivió un demo llamado “Ai Vis Lo Lop”. Luego comenzaron a afianzar su campo en la música folk en las temporadas medievales que se celebran en Alemania y el resto de Europa, llegando a fundar el grupo en el año 1996. Su estilo combina metal con canciones medievales tradicionales, mezclando los instrumentos típicos con instrumentos históricos (gaita y arpa entre otros) fabricados por los propios integrantes. Versiones de famosas baladas medievales componen la parte principal del repertorio, pero con el pasar de los años han incluido su propio material, en alemán, mientras que las canciones tradicionales se encuentran en una variedad de idiomas, incluyendo (pero no limitado) el español, gallego-portugués medieval, inglés, noruego, sueco, islandés, francés, latín y alemán medieval.AMV: Anime FLCL, tema Küss Mich de In Extremo.Küss Mich
Ich weiß, ich weiß wie du heißtIch weiß, ich weiß was du treibstKann nicht mehr schlafen,kann nichts mehr essenIch bin von deinem Anblick besessenIch weiß, ich weiß wie du fühlstIch weiß, ich weiß wann du lügstDurch das Schlüsselloch wirdich mich schleichenUm in deine Seele zu beißenMein Geist schwebt über dirDu kannst mich retten mit ´nem Kuss von dir
Küss michKüss michKüss mich nur einmalIch weiß, ich weiß wie du schläfstIch weiß, ich weiß wie du gehstMeine Säfte bringst du zum KochenIch komm auf allen vieren gekrochenIch weiß, ich weiß wie du riechstIch weiß, ich weiß wann du liebstDurch die Wände wird ich mich reckenUm mich in dir einzubettenMein Geist schwebt über dirDu kannst mich retten mit ´nem Kuss von dirKüss michKüss michKüss mich nur einmal
Kiss me
I know, I know your nameI know, I know what you’re driving atI can’t sleep anymore,
I can’t eat anything anymore.I’m possessed by your looksI know, I know how you feelI know, I know when you lieI’ll crawl throughThe keyholeTo bite you in your soulMy soul hovers above youYou can save me with one kiss of your kisses
Kiss meKiss meKiss me only onceI know, I know how you sleepI know, I know how you workYou bring my fluids to a boilI come crawling on all foursI know, I know how you smellI know, I know when you loveI’ll enter though the wallsTo embed myself in youMy soul hovers above youYou can save me with one kiss of your kisses
Kiss meKiss meKiss me only once


Este último 31 de marzo falleció Raúl Ricardo Alfonsín, primer presidente y símbolo de la democracia.
Su cuerpo, con las huellas de décadas de trajín político, no soportó más la carga de un cáncer de pulmón que se había agravado en las últimas horas con una neumonía. Raúl Alfonsín, el hombre que encabezó el retorno del país a la democracia, tras la última dictadura, murió esta noche a los 82 años.El ex mandatario expiró a las 20.30 y la confirmación oficial llegó pocos minutos después de las 21. El médico Alberto Sadler fue quien dio la noticia y algunos detalles."Lamentablemente a las 20.30 el doctor Raúl Alfonsín ha fallecido tranquilo en su domicilio, acompañado por sus familiares, con mucha paz. Estaba dormido, con deterioro sensorio y respirando muy tranquilamente. En este momento sólo puede decirse que ocurrió en un marco de mucha tranquilidad y acompañado por su familia, como él siempre quiso que ocurriera", fue el breve comunicado de Sadler ante los periodistas.El perfil de estadista respetado aún por sus opositores de Alfonsín fue puesto a prueba en estas últimas horas con un desfile de figuras políticas por el departamento de la avenida Santa Fe en el que pasó el último tramo de su enfermedad. También con los llamados de la presidenta Cristina Kirchner desde Qatar.El Gobierno anunció que ya está firmado un decreto que marca tres días de duelo por la muerte del referente de la UCR. Con Cristina Kirchner en Londres, fue el vicepresidente Julio Cobos quien formalizó la medida, que regirá hasta el jueves e incluye la decisión de que todos los establecimientos públicos tengan sus banderas a media asta.Alfonsín padecía un cáncer de pulmón con metástasis ósea. Su cuadro se complicó el domingo, a raíz de una "neumonía broncoaspirativa", que obligó a que un equipo médico siguiera de cerca su salud.Si bien el líder radical ya había sobrellevado varias complicaciones similares, esta vez el cuerpo le dijo basta. Su última aparición en público fue a comienzos de octubre del año pasado, durante el homenaje que se le realizó en la Casa Rosada a 25 años de su asunción como presidente.En esa ocasión, y rodeado de radicales, peronistas y socialistas, dejó algunas frases que sonaron a mandamientos de su forma de ver y ejercer la política. "No es posible concebir el debilitamiento de los partidos políticos", afirmó. Y también señaló que "se impone fortalecer el estado de la ley y del derecho".Una máxima de esa ceremonia puede servir como resumen en boca propia: "Toda mi actividad política buscó fortalecer la autonomía de las instituciones democráticas y el gobierno de la ley".Desde el momento en que se agravó su enfermedad, periodistas, simpatizantes y curiosos se agolparon frente a la puerta de ingreso del departamento de la avenida Santa Fe, a la espera de novedades. No por inevitable, el final generó menos tristeza. Cuando se conoció la noticia, a las puertas del edificio se escucharon, después de un "Alfonsín, Alfonsín", las estrofas del Himno. Todo un símbolo.
El Gobierno de Argentina decretó tres días de duelo nacional por el fallecimiento del ex presidente Alfonsín, cuyos restos fueron velados en el Salón Azul del Congreso Nacional, desde primeras horas del 1 de abril de 2009 y luego enterrados en el Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires, el 2 de abril de 2009. Los restos del ex presidente descansarán en la bóveda de los caídos en la revolución de 1890 y luego serán trasladados a un monumento que se levantará en la Recoleta.
Du schenkst mir das LebenUm mich dann zu verlassen.Soll ich Dich dafürNun lieben oder Hassen?Du treibst mich in die SündeUm mir dann zu vergeben.Sag mir, welchen NamenSoll ich Dir geben?Ich brenne in dem Feuer Deiner EitelkeitGefangen auf dem Weg in die Unendlichkeit!Siehst Du das BlutAn meiner Hand?Hast Du das LeidIn mir erkannt?e f , oro?d?ffhrSiehst Du den SchmerzIn meinem Blick?Warum stößt Du mich zurück?!Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!Eine Welt [eine welt]Ohne Dich [ohne dich]Ist eine Welt aus Hass und Schmerz.Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!Du hast mir Deinen NamenIn die Seele gebrannt - Mich ohne ErbarmenAus Deinem Reich verbannt.Dein Wille geschehe!So steht es geschrieben.Du weißt ich vergeheDaran Dich zu lieben!Für mich aus dem DunkelZurück in das LichtBevor mein Herz in tausend Teile bricht.Für mich aus dem DunkelZurück in das LichtBevor mein Herz in tausend Teile bricht.Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!Eine Welt [eine welt]Ohne Dich [ohne dich]Ist eine Welt aus Hass und Schmerz.Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!Hörst Du mein Herz?Hörst Du es nicht?Es ist das Herz das zerbrichtWenn man von ihm spricht!Hörst Du mein Herz?Hörst Du es nicht?Es ist das Herz das zerbrichtWenn man von ihm spricht!Hörst Du mein Herz?Hörst Du mein Herz?Hörst Du mein Herz?Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!Eine Welt [eine welt]Ohne Dich [ohne dich]Ist eine Welt aus Hass und Schmerz.Du bringst mich um mit Deinem Eisenherz!
Otro año que paso sin ti
y los recuerdos se vuelven borrosos.
Aunque hoy este todo bien,
la angustia quiere hacerme prisionero.
Para que negarlo, lo debo decir.
Todavía te amo, todavía te extraño.
Me dijiste que eras muy feliz;
mientras se apagaban tus ojos.
Dios ya no existe para mí.
Sin ti el mundo parece tan vació.
Me golpea la brisa de la distancia.
Sin ti todo pierde su sentido.
Todos los sueños llegan a su fin.
Tu dicha fue mi único consuelo.
Hoy es el día, te dejare ir.
Gracias por haber estado conmigo.
Te llenaste la boca de misericordia,
pero tu cruel espada corto las cabezas.
Hoy te sientes un indiscutible mesías,
pero tu voz es trueno de tormenta.
Tu concertación fue una absurda utopía
mientras Mussolini besaba tu mejilla.
Al que piensa diferente lo descalificas
y la ley es tu inestable palabra.
Eres un monstruo, controlas la mentira.
La falacia es tu verdadera arma.
Eres un monstruo, látigo y chequera.
La dominación es tu verdadera doctrina.
Estas tuerto y no te diste cuenta.
Con los ojos abiertos no vimos nada.
Y vos sonreías pisoteando nuestra libertad,
mientras los corazones se subordinaban.
Nunca vi una predica de izquierda,
que en los hechos sea tan de derecha.
Todas las pesadillas se terminan al despertar,
aunque estemos cayendo de la cornisa.
Eres un monstruo, al pueblo aterrorizas
con tus opciones; vos o la galimatías.
Eres un monstruo, tu Dios es el capital.
¿Será que tiene precio la esperanza?
Todos estamos saltando desde la cornisa.
Solo los que despierten podrán volar.
Tu tiempo se esta por terminar,
entonces adelantas otra vez las agujas.
No, Nerón no hizo tantas locuras
y el General se revuelca en su tumba.
Nos abraza la mentira y la oscuridad.
La nación se sumerge en la penumbra.
Eres un monstruo, guardas la calavera
bajo siete llaves en tu biblioteca.
Eres un monstruo, no sientes vergüenza,
porque todo era parte de tu plan.Dedicado al Copresidente de la Nación Argentina Néstor Carlos Kirchner. Un gran amigo del ex presidente Carlos Saúl Menem en la década del 90.


El 12 de marzo se cumplió un año de la muerte del conductor y humorista Jorge Guinzburg, Osvaldo Bazán lo recuerda como compañero del programa de “Mañanas informales”.Era una mañana de ésas como las que tuvimos tantas, de las que comenzaban con el hormigueo de los productores, con los gritos por celular porque el remise había ido a otro lado y el invitado no llegaba. Una de esas mañanas en las que todo funcionaba al milímetro entre las decenas de personas que estábamos ahí, trabajando en lo que a nadie le parecía del todo un trabajo. Estábamos un poco molestos, hacía unas semanas se había instalado en televisión el minuto a minuto, una herramienta ya en desuso en la mayoría de los países serios. Nadie sabía bien cómo leer eso y Jorge Guinzburg aseguraba que había que ser serio. Que el numerito sólo no decía nada. Que todo tenía un contexto. Y que el numerito era maravilloso sólo si se compadecía con el sentimiento de estar haciendo las cosas bien. Al tipo le importaba –y mucho– lo que ponía en el aire y aunque parezca básico, no lo es. A más de uno no le interesa. Pero ese día ocurrió un milagro y después hubo otro y después hubo otro. Entonces entendí que no había milagros. Que era Jorge Guinzburg que sabía de qué hablaba.Cualquiera de esos pelafustanes que se lo pasan dando al público lo que aseguran que el público quiere, hubiera puesto el grito en el cielo si Guinzburg le hubiera dicho: “Hoy viene Arturo Ripstein, director de cine de culto, mexicano”. Hubieran pedido un caño y minas en bolas. Hubieran pedido goles de ayer y la viuda del policía muerto llorando y exigiendo pena de muerte.Pero Jorge Guinzburg puso, a las diez y media de la mañana, en el canal de televisión abierta más importante del país, una entrevista de 25 minutos con Arturo Ripstein. El tipo, reverenciado en un círculo no masivo, se compró a la audiencia que no paró de subir. Y Jorge, que sabía muy bien con quien estaba hablando, subió la apuesta, abrió el juego, todos preguntamos a un tipo que, en los papeles, tenía que hundirnos el programa. La charla fue deliciosa. El público respondió agradecido.Cuando terminó el programa, entre los algodoncitos del desmaquillador, le dije de mi alegría por el éxito de esa entrevista. Me miró como te miraba cuando estaba orgulloso y feliz y me dijo: “¿Ves? La tele es equilibrio. Lo que te gusta, lo que sirve, lo que le sirve al tipo que ve, lo que hay que decir. Si vos hacés todo eso y sos auténtico, no hay manera de que te vaya mal”.Hace un año que no estás y cada vez siento más no haberte obligado esa vez que me dijiste que escribiéramos un libro sobre televisión. Cuánto que tenías para enseñar se está olvidando. Cuánto nos estamos perdiendo sin vos.
Y si te quedara alguna duda
solo debes abrir bien tus ojos.
El mundo alrededor de nosotros gira;
no tropieces, no te vayas a caer.
Hoy cambiaras, te daré mis alas.
Solo soy un ángel enamorado.
Y si el mundo hoy se fuera a terminar,
ya nada me importa si te quedas conmigo.
Que el cielo simplemente desaparezca
y la tierra se hunda en el sol.
Déjate llevar, no estarás sola
solo debes abrir tu corazón.
Porque solo vos puedes aceptar
toda mi pasión, todo mi amor.
Y me preguntas que deberías hacer.
Solo serié, y brillaran tus ojos.
Hoy tus ojos perdieron su fuego.
Como en un día de tormenta
se tiñeron de gris plomo
y dejaron caer una lluvia intensa.
Así como se apagara el sol.
Como muere todo lo que respira.
Se pudren los frutos más deliciosos
y la fantasía siempre se termina.
Eleva una plegaria a tu dios.
Pídele el milagro que quieras,
descubrirás que no solo es sordo,
sino la verdad, nadie te escucha.
Bienvenidos al final de un tiempo
donde la razón es el único dogma.
Abandonen la ignorancia y la religión.
La verdad es la matriz de la libertad.
Abracen la esperanza de la razón
y brillaran en la espesa oscuridad.
Enciende el fuego de tus ojos
y veras el camino a la realidad.
Enciende el fuego de tus ojos
y veras el camino a tu libertad.
Eres el hacedor de tu destino,
escucha como tu corazón lo grita.
El viento del tiempo trajo su fuego
y una chispa incendio nuestra casa.
Así un día despertamos del amor
golpeados por la cínica realidad.
Tantas veces me he equivocado
y deje que todo siguiera igual.
Mientras me desvelaba por el futuro
vos como un ángel dormías.
El juego de la reconciliación
llegaba después de cada pelea
y el dormitorio era nuestro playroom
donde la pasión escribía nuestra historia.
Todo tiene su tiempo bajo el sol
y el cierzo no deja nada.
Lo que antes fue un idilio
ahora sólo es algo efímero e irreal.
A veces me aguijonea el arrepentimiento
pero esas cadenas jamás me atraparan.
El amor no lo puede todo
porque al final también se termina.
Cuando llegue a mí el viento
todo se cubrirá de blancas cenizas.
Guardare con llave nuestras fotos.Imágenes de una felicidad casi eterna.
Las glorias del pasado regresan
entre las sombras como fantasmas.
Ya el tiempo no se puede detener
pero adelantare las agujas del reloj.
Las cartas están echadas,
avanza con sigilo el destino.
Y yo que siempre que estuve aquí,
lo vi cuando eran ciegos tus ojos.
Y la vida es una tormenta,
mientras despiertas en el barco.
Ya no te preocupes, es inútil.
Levántate, abre bien tus ojos.
La noche será larga y oscura.Solo trata de permanecer despierto.
Les deseo un prospero y feliz año nuevo. Y nunca, pero nunca olviden que más importante que saber es comprender. Tomen un sueño y llévenlo como una bandera hasta la sima de la montaña más alta, que deban escalar en sus vidas y jamás se arrepentirán de lo que han vivido. El camino es largo pero les aseguro que no van a estar solos. Abran su corazón, abran su mente y tendrán buenos amigos. Les deseo todo lo mejor.
Sí, lo sé, no comprendiste
muchas cosas que te he dicho.
En su momento van a trascender
y se ataran a tus recuerdos.
Abre la puerta, debes ser valiente,
del otro lado esta mi mundo.
Sólo entonces podrás ver
lo que me forma; fragmentos.
Se mezclaran todas tus emociones
cuando entres a esa habitación.
Sueños pegados a la pared,
ropa colgada de otro tiempo.
Muebles viejos llenos de imágenes
de deseo, amor y desasosiego.
Muebles viejos llenos de papeles
manchados con la tinta de los secretos.
Abrirás la puerta y serás diferente.
Todo lo dicho cobrara sentido.
Lloraras al abrazar esas imágenes.
Lloraras al leer estos versos.
Y cuando el día empiece a dormirse
volverás a tu casa con el crepúsculo.
Solo te pido, antes de marcharte,abre las ventanas de la habitación.